sábado, 22 de septiembre de 2012

ME CONFIESO CULPABLE







ME CONFIESO CULPABLE



Fue mi culpa amarte
en el silencio de la ausencia
encontrarte en el alma del tiempo
sintiéndote en la gemir de la lluvia.
En esta madrugada temblorosa
se revelan intensos los recuerdos
con el filo de mil verdugos.
Y llevo la culpa en la sangre
de esperarte más allá de la espera
de soñarte más allá del sueño
de no haberte mirado
jamás con los ojos.
Soy culpable del beso
que ha entregado todo
hasta quedar sin nada    
de la caricia que pretendió rozar
aún más que la engañosa
verdad del cuerpo
persiguiendo la utopía
de ser no solo caricia.
Se disipa la levedad de tu nombre
en esta noche que agoniza
hecha trizas en mi fragilidad.


Eve V.Gauna Piragine

viernes, 14 de septiembre de 2012

TU MORADA

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
    TU MORADA
 
 
 
 
Noches inacabables
se ocultaban
entre las encendidas estrellas
de tu cielo
y la delicia cadenciosa
de tu nombre
se esparcía caprichosa
en los rincones
donde todo era inmenso.
De la nada
inventábamos horizontes
donde enmudecían
enmarañados mis dedos
fuimos dueños
y esclavos de unos ojos
chorreantes de presagios,
trastornados de destinos,
húmedos de desvelos.
Ahora soy apenas el sueño
del fuego y la llama,
una condena muda,
el vacío
donde mora tu fantasma.
 
 
 

Eve V.Gauna Piragine
 
 

domingo, 9 de septiembre de 2012

LA PIEL DE LO INFINITO






EN LO QUE NO FUE

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 




 
 
 
 
EN LO QUE NO FUE


 
 
 
 
 

La necesidad de sentir
me hace desear
el volver a sentirte
en este vacío de sentimientos
donde me encuentro
en medio de un desierto
de sensaciones perdidas
sin agotarse.
Me acerco a recuerdos nuestros
donde añoro
todo lo que pudimos ser,
no lo que fuimos.
Y me dueles desde los daños
que el tiempo nos hizo,
desde la impotencia
de no haber sido capaces
de defender lo que tuvimos,
me dueles en la cobardía
de perder lo que debimos tener.
Te encuentro
en el sueño de un vaso
que despierta muriendo de sed
mientras resbalo
en una gota de agua
que envanece y me aleja
otra vez de tu boca.
Y todo vuelve a ser necesidad.



 
 
 
 
Eve V.Gauna Piragine