lunes, 24 de agosto de 2015

EL DÍA DESPUÉS DE LA NOCHE











EL DÍA DESPUÉS DE LA NOCHE



Soy este animal nocturno 
herido y acurrucado 
entre su propia sangre,
huesos y pellejos,
masticando pesadillas
que me devoran los dientes.
Mi voz es un profundo
abismo de silencios 
donde yace mutilada mi lengua
libre del espanto
de destruir la belleza
fugitiva del vocablo.
Desnudas mis manos arden
hasta ser mariposas de humo
asesinas de cielos y flores,
mis manos son pájaros de niebla
picoteando los ojos 
indiferentes de los dioses.
De mí huye la noche
hacia la nada y se evapora.
Implacable nace,
como un niño muerto,
la miseria de otro día.
Y otra vez mi cansancio
intentará malabares
mientras me oculto
tras un rostro pintarrajeado 
sobre una máscara blanca
para volver a ser 
un payaso sucio, 
hambriento y mediocre,
ensordecido entre las calles
del circo de las carcajadas.
Pero no voy a mendigar mi nombre.


Eve V.Gauna Piragine