martes, 4 de agosto de 2015

VAGUEDADES





VAGUEDADES

Otra noche lenta
de esas que arremeten
como toros embravecidos,
como evitar caer en los escondidos
templos interiores 
construídos con enfermizos espejos 
donde uno se ve a sí mismo
multiplicado, desconocido, mutilado. 
Abismos mentales profusos
habitados
por infernales ángeles 
y demonios celestiales.
Detestables criaturas susurrantes 
desde sus tenebrosos oscuridades
chillando confusas penumbras.
Pero del infierno de un poeta
es posible traer 
un cielo en los ojos 
tibio de locuras,
inocente de purezas
y la fugaz eternidad de una rosa 
temblando entre las manos.

Eve V.Gauna Piragine