viernes, 6 de diciembre de 2013

ANATOMÍA










   ANATOMÍA



Tengo un filo viejo,
oxidado y sucio
incrustado
en la mano derecha,
es un silencio blasfemo,
enfermo hasta lo absurdo.
En la otra mano
se me enraizó 
un grito hambriento
que está nutriéndose 
de mis venas
y convulsiona de pánico
ante la vergüenza
de ser descubierto.
En la frente 
llevo tatuado un mapa
de geografías accidentadas
donde se amotinan los recuerdos
incendiándome las sienes
con sus reclamos
al tiempo que mis ideas
una a una van cayendo
hasta que no son más
que un despojo
vicioso y circular.
Amarga es la naturaleza humana
y su fugacidad
con todos sus deseos y sueños.
Pero el alma, cuando comulga
con el cuerpo,
beben del mismo vino 
en la copa de los sueños y del deseo
aún sabiendo el sabor
del veneno al despertar.
Por eso esta noche,
como otras tantas,
voy sangrando lo que soy
por mi costado izquierdo
para bebérmelo,
no sin antes brindar.


Eve V.Gauna Piragine