miércoles, 26 de junio de 2013

ROSAS DE AGUA Y DESIERTOS

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
ROSAS DE AGUA Y DESIERTOS
 
 
 
 
 
 
Amar para mi ha sido diferente.
He aceptado al amor de esta manera
aprendiendo a amar en la ausencia
sin la necesidad de un alivio
o la variante de un dolor.
No busco tu voz
entre una multitud de voces
ni la sombra protectora de tu figura
en mitad de este desierto
aún sabiéndote una rosa de agua.
No se secarán mis labios
a merced de incontables
soles infernales
porque comprendo que son mis soles,
mis labios y mi desierto.
Que una rosa de agua no tiene dueños
y el amor siempre es eso,
una justificación de la herida
por la pureza del motivo
la complicidad de un instante
robado a una eternidad inagotable.
Yo soy la pena de una piel sedienta
dormida en el sueño de amarte.
 
 
 
 

Eve V.Gauna Piragine