domingo, 12 de enero de 2014

NAUFRAGIOS












NAUFRAGIOS




Cómo no naufragar
sí tenía tus ojos por faro
en la nocturnidad del alma.
Mi boca se entregaba desnuda 
a la veracidad del beso
y era rompiente de vida
cántaro de anhelo en llamas.
La tuya se tornaba peligrosa
trás las nebulosas del verbo
ocultándose con astucia
en una dura crisálida.
Aún así sin temor
mi boca tu beso buscaba.
Caminando en ti
se llagaron mis pies
entre tus acantilados
donde todo era borde y abismo
despeñadero escarpado.
Me aferré a ti
hasta que se tajearon mis manos
dejé la piel en tus rocas
cuando me derribó
el dolor y el cansancio.
Cómo no naufragar
sí tenía tus ojos por faro.
Después me enterró el mar.



Eve V.Gauna Piragine