jueves, 25 de agosto de 2011

Mi dueño

   






Mi dueño



El dueño de mi amor
 tendrá la sonrisa
 simple, franca,
 los gestos mansos
 y la luz del alma
 en la mirada.
Me entenderá más allá
de mis pocas palabras,
comprenderá mis silencios
y me entregará
 la paciencia del beso
 cuando mis ojos
 se alejen perdidos
 en el viento.
El hombre de mis sueños
 no buscará el por qué
 de mis tantos desvelos
 ni el motivo
 de mis lágrimas.
 Sin ser pregunta,
 será consuelo.
El dueño de mi amor
sabrá quemarse en mi fuego,
 contenerme en sus manos
 como llama viva,
 ardiendo
para después llenarme
 de tibiezas y calma
 en la inmensidad
 bendita
de su pecho.
El hombre de mis sueños
 no sabrá de cobardías
 ni conocerá de miedos
 cuando deba proteger
 los sentimientos
que nacieron nuestros.
En sus brazos encontraré
 el lugar más seguro
 de todo el universo.


Ese hombre será mi mundo,
mi refugio,
y su amor
mi único dueño


Eve V.Gauna Piragine