viernes, 5 de agosto de 2011

OTROS OCASOS

      


        






Otros Ocasos




Las agujas del tiempo
nos hirieron.
Fuimos delirio
de un ángel casi profano
que inventó
para nosotros madrugadas.
Nuestros besos
fueron el pan de cada día
y devoramos
el amor hasta los huesos.
Nos bebimos la frescura del rocío
convirtiendo
paraísos en desiertos.
La pasión
como un rey viejo y ya cansado,
contempló
el ocaso de los soles
y vaticinó
el final de su reinado.
Un destello de tristeza
estalló en mi mirada
y sonreí al ver mis manos
sosteniendo mil hilachas...
Era todo lo que quedaba de mi alma!
Y no pude dejar de sonreír.


   
Eve V.Gauna Piragine